La segunda Reunión Anual de Defensores del Pueblo de la provincia de Buenos Aires se llevó a cabo en el recinto de sesiones del Concejo Deliberante de General Pueyrredon.

 

El acto fue encabezado por el presidente del cuerpo, Ariel Ciano, el titular de la Defensoría provincial, Carlos Bonicatto, los defensores locales, Beatriz Arza y Cristian Azcona, y el fiscal federal, Daniel Adler.

 

También participó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Leda Barreiro porque en el marco de este encuentro se descubrió una placa en Belgrano y Diagonal Pueyrredon a fin de reivindicar la lucha por “Memoria, Verdad y Justicia”.

 

Tras dar la bienvenida a todos los presentes al Concejo Deliberante, Ciano destacó la tarea del Defensor Bonaerense. “Ha tenido la idea, que nos benefició a todos, de descentralizar las funciones de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires y fijar una oficina en Mar del Plata con todo lo que eso implica para garantizar derechos de los vecinos de esta zona de la provincia”.

 

Luego agradeció a los defensores que hayan elegido el recinto de sesiones para realizar esta jornada y sostuvo que “se discutirán cuestiones vinculadas a políticas públicas aquí donde se debate política nacional, provincial y municipal, donde se legisla y ocurren actos como éste. Y donde queremos profundizar esta línea para que el recinto sea la caja de resonancia de todo lo que ocurre en nuestra ciudad”.

 

“Acompañamos la tarea que se hace desde las defensorías. Mar del Plata hace diez años que cuenta con defensores. Este año se va a dar la elección y es una institución prestigiosa por el trabajo de quienes la han conducido”, dijo.

 

El titular del Cuerpo, además, puso el Concejo a disposición de los defensores “para seguir trabajando juntos y garantizando derechos de los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires”.

 

En tanto, Bonicatto manifestó su agradecimiento al intendente, Gustavo Pulti, y a Ariel Ciano. “Hemos encontrado una receptividad notable de ellos para tener la Casa de Derechos en Mar del Plata. Allí trabajamos para construir un ámbito de recepción de problemáticas propias de la defensoría pero además un lugar de contención que es quizá la tarea más importante de la defensoría”.

 

En ese sentido, agregó que “el modo de que la democracia crezca es que transforme la desigualdad en justicia social”.

 

También agradeció el empeño de Beatriz Arza y tuvo palabras para Leda Barreiro: “Tiene una gran dimensión humana”, sostuvo y añadió: “Yo pertenezco a esa generación. He tenido la suerte y la no suerte porque fue una generación congelada, perseguida, exterminada con un criterio tan cruel que no ha habido en el mundo un golpe así”.

 

“Que hayan quitado a los hijos y que hayan negado la posibilidad de honrar a los muertos son dos cosas que no les podemos perdonar”, indicó.