Ni una menos fue el lema que reunió a miles de personas a lo largo y ancho del país. En Mar del Plata una multitud que ocupó durante más de 3 horas diez cuadras hicieron oír su voz de reclamo por una justicia que cuide, respalde y ampare a las víctimas de violencia de género, que proteja a sus familias.

Miles de personas, se acercaron a la intersección de Mitre y  San Martín y desde allí acompañaron uniéndose a la causa, con carteles con diferentes leyendas, el más visto fue “Que se haga justicia y no costumbre”.

Familias, niños, jóvenes y abuelos estaban presentes en las calles de la ciudad. La concentración empezó a las 17 horas, y cerca de las 18 se largó la caminata que fue por Luro, hasta Buenos Aires, y luego por Rivadavia hasta terminar en la Municipalidad.

“Se va a acabar, se va a acabar, esa costumbre de matar” cantaban no solamente los movimientos que organizaron la protesta, sino también los ciudadanos que se hicieron presentes para pedir que no haya en el país una mujer menos.

En este sentido, una joven de 17 años perteneciente a la Asociación Guías Argentinas,  aseguró a PuntoNoticias, que “es fundamental que el pueblo sepa lo que está pasando con las mujeres, cada 30 horas mure una mujer en argentina, algo se puede hacer”. Mientras un joven Scout de Sierra de los Padres aseguró que estaba presente “porque no estoy de acuerdo con la violencia de género, lamentablemente es real la violencia que hay del hombre hacia la mujer”.

Diferentes organizaciones no gubernamentales se hicieron presentes, Mumalá, lideró parte del encuentro, junto a las asociaciones de víctimas y familiares que vienen trabajando desde hace años contra el feminicidio. “Desde el 2009 a hoy tenemos 1900 mujeres muertas” aseguró un joven perteneciente a un Centro de Estudiantes  de la universidad local.

Todas las edades, todas las religiones, todas las diferencias desaparecieron para darse cita bajo los hasta #NiUnaMenos y #BastaDeFeminicidio.  “Queremos apoyar la marcha, estamos muy de acuerdo con esto. No sé si va a cambiar algo en la sociedad, pero  los gobernantes van a pensar que tienen que hacer algo.  Mi nieta de 9 años quería venir con la mamá, la tiene clara. No sabemos que va a cambiar, pero ojalá que algo cambie” sostuvo un abuelo de 65 años, junto a su esposa quienes llevan 50 años de casados.

No faltó la bandera política, varios partidos y sus militantes se sumaron a la causa, lo que generó descontento en muchas personas “Acá venimos los ciudadanos para pedir por ciudadanos. No me gustaría que esto pierda lealtad e importancia porque están los militantes. Que los políticos se pongan a trabajar para que nunca más vuelva a pasar” sentenció una joven de 36 años a PuntoNoticias.

Una madre de familia, de 42 años,  se acercó a la multitud junto a sus hijas de 8 años,  con carteles que hicieron manualmente las niñas antes de ir: “Vinimos por una menos, el ruido siempre moviliza y hace. Diez años atrás viví la violencia de género en carne propia, y ahora tengo  que enseñarles a ellas que nadie te puede pegar, cada persona  tiene sus valores, no tienen que tener miedo, y tiene que saber decir <No>   <Esto no es para mí, esto no es lo que quiero yo> Lamentablemente les enseño con mi ejemplo que nadie les  tiene que poner una mano encima “

En este marco de reclamo, un hombre de 55 años, junto con su hija de 16 destacó la importancia de estar en la calle “para buscar justicia  y para esclarecer la situación por la que estamos pasando. La historia argentina está comprometida con el espacio colectivo,  el pueblo y al calle han logrado cambios. No son de un día para el otro, pero es una  manera de tomar conciencia de las situaciones para intentar cambiarlas. La infancia es la patria, mi hija con 16 años tiene valores.”

Cada aplauso dado se traducía en escalofríos. Las lágrimas de las personas que perdieron a seres queridos por violencia de género, no faltaron, al igual los gritos desgarradores pidiendo justicia.

Una señora, de 65 años, sostuvo que “entre todos tenemos que defender nuestros derechos. La justicia es la que se tiene que dar cuenta que no puede  dejar a los violadores y a os que maltratan a las mujeres libres.  A lo mejor con esta marcha tenemos suerte y nos empiezan a escuchar un poco en vez de estar encerrados en tribunales, esto que pasa es responsabilidad de todos”.

Mientras tanto, en cercanía de la Catedral, un joven de 20 años, aseguró que “cambio se va a notando de apoco esto es un paso más en la sociedad para empezar con un cambio paulatino”.

Entre los políticos marplatenses se pudo ver a Vilma Baragiola,  Guillermo Schütrumpf, junto a le gente de Mumalá, y Santiago Bonifatti.

Cerca de las 19.30 horas los presentes comenzaron desconcentrar, distribuyéndose y alejándose del centro de la ciudad, muchos de ellos lo hicieron con la convicción que empoderando las voces algo va a cambiar, otros recordando a sus víctimas del feminicidio, y otros tanto pidiendo no ser la próxima víctima de género.

Ni una menos, de verdad.

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