El Tribunal de Casación Penal confirmó la sentencia en primera instancia contra el albañil Juan Carlos Belasco, quien el 28 de abril del año pasado, había sido sentenciado por el tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de Mar del Plata, a una pena de ocho años de prisión efectiva y diez de inhabilitación para conducir, por atropellar y matar a Eliana Nicuez, de 25 años, quien perdió la vida junto a sus hijos Bautista, de 7 años y Lautaro Zarelli, de dos.

El fatal siniestro de tránsito ocurrió el 12 de abril de 2013, en Avenida Luro y 184.

belascoCasación procedió a declarar admisible el recurso de la defensa de Belasco, porque era contra una sentencia definitiva y al pasar a tratar los cuestionamientos de la defensa, confirma en todos y cada uno de los puntos lo resuelto por el Tribunal de origen, integrado por los jueces Néstor Conti, Alexis Simaz y Eduardo Jiménez, quienes al dictar sentencia, habían contemplaron la figura del “dolo eventual” en el accionar de Belasco.

Casación confirmó en todos los términos la sentencia recurrida y ahora, salvo que haya un nuevo recurso que eleve el caso a la Corte, cosa que es probable que suceda, quedaría firme lo dictado por el TOC Nº2 y Belasco debería cumplir su condena en la Unidad Penal de Batán. En caso de apelación Belasco continuaría en su estado actual, de arresto domiciliario.

En el dictamen de Casación, se hace hincapié en cuales habían sido los aciertos del Tribunal local, fundamentado en el “dolo eventual” como la conducta del conductor al momento del hecho. Recordemos que entre los fundamentos del fallo del Tribunal local, se había destacado que Juan carlos Belasco iba a más de 100 kilómetros por hora, acreditándose también que llamó al 911 para hacer una denuncia falsa, afirmando que le habían robado el auto.

También en el fallo se manifiesta que el conductor presentaba 0,26 miligramos de alcohol en sangre en el peritaje que le realizaron media hora después del accidente.

El TOC Nº2, en su fallo de abril del 2015, había remarcado que el vehículo estaba en pésimas condiciones, no poseyendo la VTV y sumado las pericias psicológicas incorporadas en el debate, donde los especialistas sostuvieron que Belasco tuvo plena conciencia de lo que hacía al momento del hecho y que presentaba rasgos de egocentrismo, que respondía por impulsos.

EL HECHO

El 12 de abril de 2013 Eliana Nicuez (25) y sus hijos Lautaro Zarelli (7) y Bautista Zarelli (2) cruzaban la avenida Luro por la esquina del cruce con la calle Termas de Río Hondo (184). Desde el oeste hacia Arturo Alió avanzaba Belasco manejando un deteriorado Fiat Weekend. El vehículo no llevaba luces (sólo funcionaba una luz de giro), no le funcionaban los frenos y no tenía ni la Verificación Técnica. Ni siquiera seguro. Encima, para agravar la situación, llovía y había bruma.

El impacto contra la mujer y sus hijos se produjo a 98 kilómetros por hora y provocó que los cuerpos salieron despedidos. Las muertes fueron instantáneas.

Tras la colisión Belasco huyó del lugar y al llegar a su casa se comunicó con el 911 para decir que le habían robado su vehículo. Horas después la policía lo citó en la comisaría sexta y allí admitió que quien manejaba era él.

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