El empresario Omar Suárez abrirá en los próximos días la versión marplatense del reconocido boliche porteño, en Aristóbulo del Valle y la costa.

El intendente Gustavo Pulti se expresó en favor de su habilitación diciendo que “no hay que prejuzgar, que habrá controles estrictos y que Mar del Plata es una ciudad de valores”, a raíz de las voces de rechazo que surgieron.

En ese sentido, Noelia Barbas, del colectivo de Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) puso en duda sobre los controles que se realizarán en Cocodrilo, “considerando los antecedentes que tiene la gestión de Pulti con la habilitación de este tipo de lugares”.

La referente de Mumalá recordó los casos de “Madahos” y “La Posadita”que estuvo funcionado “con la venia del Municipio”, ambos lugares investigados por causas vinculadas a la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

La coordinadora regional del colectivo Mumalá agregó que “nos preocupa profundamente la liviandad con la que el Intendente se toma la cuestión, cuando hace días atrás, se sumaba a la campaña Ni una Menos contra la violencia de género”.

“Este boliche de Buenos Aires fue investigado por causas de proxenetismo y narcotráfico, y es de público conocimiento el trato cosificador que propinan a las mujeres en sus comunicaciones y publicidades.” agregó Barbas.

Desde Mumalá remarcaron que “la ley 26.485, establece la Violencia mediática contra las mujeres como aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres”.

En este sentido, indicaron que es responsabilidad del Estado ajustarse a lo establecido por la ley. “No es una cuestión interpretativa; que nos traten a las mujeres como objetos pasibles de consumo es violencia de género, ya que reproduce mandatos sexistas, discriminatorios y promueve la explotación sexual”, sostuvo Barbas.

“Pulti debiera prestar mas atención a las múltiples causas que generan violencia hacia las mujeres. Con nuestro repudio pretendemos prevenir delitos que involucren violaciones a los derechos humanos en la ciudad”, concluyó.

1 Comentario

Deja un comentario

Dejanos tu opinión con Facebook

Comentarios: