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Se lo notaba impecable en la cancha. El alma de la Selección. Y goleador de la Copa, además. Primero se cargó la mochila del penal en el debut ante Ecuador, en un instante de máxima tensión en el estadio Nacional. Y luego se anotó con dos goles ante México. Para Arturo Vidal, el último en llegar al país tras la final perdida de Champions League con la Juventus, esta Copa se trataba de una revancha personal. Al Mundial de Brasil había arribado lesionado, y aunque estuvo en cancha, no lo hizo en plenitud: de hecho, en el duelo de octavos ante Brasil, tuvo que salir antes de los 90 y se perdió la prórroga, aunque otros compañeros, como Gary Medel, finalizó en campo desgarrado.

Ahora estaba en su casa y con su gente. Pero no pudo con su esencia. Y volvió a protagonizar un escándalo al chocar su Ferrari en su día libre en estado de ebriedad, como lo confirmaron las autoridades policiales en la madrugada (1.2 de alcohol en sangre). Por ese motivo, quedó detenido toda la noche. Pero no se trató de un hecho aislado y casual.

El antecedente más cercano, de repercusión mundial, se conoció como “El bautizazo”. Ocurrió en noviembre de 2011, en la previa de un partido por Eliminatorias ante Uruguay en Montevideo que finalizó con goleada en contra: 0-4. En aquella ocasión, el entrenador Claudio Borghi les había dado la tarde libre y el plantel fue al bautismo del hijo de Jorge Valdivia. Cinco de ellos volvieron después de la hora fijada para el regreso y pasados de copas. Gonzalo Jara, Carlos Carmona, Jean Beausejour, Jorge Valdivia y el mismo Vidal (todos integrantes del actual plantel de la Roja) recibieron una dura sanción por parte de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (20 partidos fuera de la Selección), aunque luego fue rebajada. Vidal pidió perdón en conferencia de prensa. Borghi fue empujado a irse un par de meses después.

En 2013, luego de lograda la clasificación a Brasil, a Vidal se le volvió a atrasar el reloj y llegó tarde a su club, la Juventus, por perderse el vuelo, lo que despertó una bronca grande de Antonio Conte, su entrenador. No fue la única: en octubre de 2014, Vidal fue protagonista de un incidente en una discoteca de Turín y debió ser sacado por la policía a las 5.30 de la mañana. La Juventus lo multó económicamente y Conte lo mandó al banco en el partido siguiente.

Este es el breve prontuario de Vidal. Si lo extendemos a los escándalos de los integrantes de la Selección de Chile, habría que sumar un par de capítulos más en los últimos años, como un desayuno en la Copa América Venezuela 2007, en el que volaron varios objetos, o la noche en que Mark González y Reinaldo Navia, en 2006, fueron encontrados por el entrenador Nelson Acosta con tres mujeres en la habitación del hotel tras vencer a Irlanda. Los excluyeron de la Selección.

El gran tema de debate, ahora, es qué deben hacer los conductores de la Selección y de la ANFP: si excluir a Vidal del equipo o no. El plantel, según se informa, pretendería que Vidal siga y que, en todo caso, sea sancionado tras la Copa.

 

– por Diego Borinsky: 17/06/2015 –

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