Al rechazo expresado por colectivos de mujeres, se sumó el pedido al intendente Gustavo Pulti del fiscal de Distrito de Mar del Plata, Daniel Adler, para que se rechace toda pretensión de habilitación del establecimiento “Cocodrilo” y arbitre los medios para impedir su funcionamiento de hecho.

Como respuesta, Pulti decidió ratificar públicamente lo que ya anticipara al fiscal General Federal Daniel Adler en relación a la posible solicitud de habilitación de una firma comercial con oscuros antecedentes en materia de trata de personas.

En ese sentido, sostuvo que es decisión del gobierno municipal, actuando en el marco de las normas vigentes, respetando las formalidades exigibles en los procedimientos del estado, impedir toda explotación comercial que facilite conductas explicitas o encubiertas a través de las cuales se sojuzgue, violente o agravien los derechos de personas, como ocurre en todos los casos en que se verifica el delito de trata o situaciones que induzcan, faciliten o promuevan cualquier forma de explotación sexual.

De acuerdo a los hechos recolectados –en coordinación con Marcelo Colombo, titular de la Procuraduría de Trata y Explotación Sexual (Protex)-, el fiscal contempló “que bajo el ropaje de legalidad se encubriría la apertura de uno de los lugares prohibidos por los artículos 15 y 17 de la ley 12.331, cuya finalidad fue la de preservar la dignidad de las mujeres que tienen derecho a ejercer la prostitución, pero no a ser explotadas en su ejercicio”.

La apertura de este local generaría una violación inminente de los derechos de las mujeres, en especial el de preservar su dignidad frente a situaciones de explotación”, sostuvo Adler. En el escrito presentado, indicó que el funcionamiento de este establecimiento entraría en “palmario enfrentamiento con normas del derecho nacional e internacional”.

LOS ANTECEDENTES DE COCODRILO

“Cocodrilo” fue denunciado por la UFASE (la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas que luego fue reemplazada por la Protex) en 2010, a raíz de una investigación preliminar que incluía en su objeto procesal alrededor de sesenta locales nocturnos en los que se había comprobado que se explotaba la prostitución ajena. Esa pesquisa también comprobó la falsedad ideológica de numerosas actas de inspección que debían labrar las comisarías.

El 3 de marzo de 2011 el lugar fue allanado, donde se verificó –entre otras cosas- la presencia de doce mujeres, quienes fueron entrevistadas por profesionales del Programa de Rescate.

“Algunas de las mujeres habrían mencionado que en el local ‘trabajan’ alrededor de 20 mujeres a las cuales se las denominaría ‘chicas de sala’, que se ‘ofrecerían’ para efectuar ‘pases’ con los clientes, pero fuera del local allanado”, indica. Una de ellas dijo incluso que “chicas de sala” tendrían un horario mínimo de permanencia dentro del local, lapso en el cual tendrían la obligación de consumir al menos una ‘copa’, previo a retirarse del mismo con algún cliente para efectuar una ‘salida’.

Asimismo, el fiscal en el escrito mencionó que en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, surge la existencia de –al menos- quince antecedentes de investigaciones por infracción a la ley 12.331, en el local “Cocodrilo”, desde el año 2001.

A su vez, tramita actualmente en el Juzgado Federal n° 4, una causa por venta de estupefacientes y trata de personas en distintos locales de Recoleta, entre los que se encuentra “Cocodrilo”. El lugar fue allanado el pasado 16 de mayo y las actuaciones se encuentran bajo secreto de sumario.

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