Los vecinos de la zona del Faro están sufriendo una realidad cargada de violencia e inseguridad, el pánico y el temor están enquistados en el barrio, pero no así la presencia policial. Se registran entre dos y tres casos de delitos por día.

Al respecto, el docente Hugo Cipriotti, vecino del Faro aseguró, en Radio La Red – Mar del Plata (FM91.3), “realmente estoy angustiado porque es como estar esperando que le toque a uno. Hace 27 años que vivo en la zona, es el lugar donde crié a mis hijos con total libertad, el barrio nos permitió crecer con la tranquilidad de tener la puerta abierta y la bici afuera para que los chicos salieran a usarla solos”.

En este sentido el vecino, con resignación agregó: “ahora uno vive en un encierro, porque estamos pendientes de entrar y salir de las casas, de estar mirando todo antes de salir y antes de entrar, y tener que dar una vuelta de manzana a ver que no haya caras raras, y ya imaginarse que todas las caras son raras, eso es lo triste”.

Cipriotti, aseguró que rara vez se ven los móviles policiales, haciendo patrullaje en el barrio. “Estamos hablando que pusieron nuevos patrulleros, con un número de celular de cada cuadrícula, con el 911 que siguen funcionando, pero ¿dónde están? Yo  estoy preocupado porque en el faro no vemos pasar patrulleros por semanas”, aseguró.

Es la misma línea, el vecino afirmó: “lo que necesitamos es que la policía esté en la calle, si cada no hace lo que corresponde, esto tiene que mejorar. Acá algo no está andando bien, o no le están dando los medios a la policía, o la policía no tiene  las herramientas que necesita para salir a hacer esto.”

Lógicamente, el docente comparó la inseguridad con la educación y en este sentido dijo “si yo no voy a dar clases, los pibes no van a aprender, entonces nadie me puede reemplazar en ese rol de enseñar, en esto tampoco nadie puede reemplazar a la policía, porque en todo ámbito la presencia es importante”.

En relación a la metodología usada por los delincuentes, el docente asegura que es violencia “pura”. “Se te paran en la puerta de tu casa, te la rompen  toda y entran. Son 4 o 5 personas, con un auto y una camioneta. Es un operativo lo que hacen. La está familia de un lado teniendo la puerta para que no entren, mientras que los delicuentes están afuera haciendo fuerza  queriendo romperla. Ni el mejor escritor puede escribir una novela con toda esta realidad que vivimos”, enfatizó Cipriotti, agregando que los delincuentes son personas que conocen la zona y los movimientos, saben cuándo estás y cuando no, “hay un trabajo de logística”.

El vecino de la zona sur de la ciudad, aseguró que los ladrones “antes tenían códigos, el delincuente iba te afanaba y se iba, porque el objetivo era ese, robarte. Hoy,  te pegan un tiro deliberadamente, porque les da lo mismo darte un beso y un abrazo que darte un tiro y ni si quiera se van conformes.  A un amigo mío le pasó el otro día, les dio 5 mil dólares, no cinco pesos, e igualmente  le pegaron un tiro en la panza, entonces ¿Cómo se puede vivir de esta manera?” cuestionó Cipriotti.

Finalmente, el docente con angustia reconoció “es muy triste, y lo es porque son los pibes nuestro los que nos están lastimando, son nenes que no pudieron ver el futuro, que no tuvieron un modelo a seguir, que no tuvieron la suerte de cruzarse con nadie que les enseñe que hay forma diferente de vivir, por eso no se puede culpar a ellos”.

Cipriotti es un educador desde hace 25 años, y en relación a su profesión afirmó “voy a la escuela para intentar cambiar algo, y cada día que me levanto con ganas de volver a ir para seguir intentándolo, pero es tan fuerte y tentadora la calle y sus propuestas, que gana” aseguró.

“A mí me da pena, me genera un dolor enorme, porque son pibes y nadie hace nada por ellos. Se llenan la boca hablando de política, que no tiene nada que ver con la realidad y con las cosas que nos tocan de cerca” concluyó el docente Hugo Cipriotti.

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